En penumbra

Ayer tuvimos un ensayo muy bueno.
Después de todo un fin de semana por fin llegaba el martes.

Probamos, corregimos, cantamos, corregimos,… matizamos.

… y me fui con un sabor agridulce.
No lo hice ni medio aceptable.

Me fui muy disgustado conmigo mismo. Fue como si no hubiera aprendido nada de José, de Antonio, de Calderón.
Siendo un poco crítico diré que para mi la comparsa es muy importante y que hay que sentir y disfrutar lo que cantas.
Ayer sufrí.

Delante de nosotros teníamos un espejo. Quizás verme o vernos me restó atención y confianza.

Canté bajo, sin intensidad… mis compañeros no se merecen esto.

Ese espejo debe desaparecer al menos de mi mente.

Quizás deba pensar en cantar como “La Niña de mis Ojos”, a ciegas.

 

Por favor, que llegue pronto el Jueves.

Add comment 12 Noviembre 2008

Aprendiendo a escuchar

Ayer fue un gran día, un gran ensayo.
Ayer fue uno de esos días en los que vas a clase y todo lo que dice el profesor te gusta y estás atento y no como uno de esos días en los que te dedicas a pintar caras de monstruitos en el lateral del libro de ciencias, más que nada por esperar a que pase la clase.

Ayer pulimos un pelín una parte del pasodoble que, Dios!!! ahora si que sí, queda de dulce.
Y Jose me estuvo enseñando a bajar la voz y hacerla grave, “gorrrda” que dice él.
Dificil tarea. Tengo el tono en la cabeza y ahora cambiar me está resultando muy dificil.
Tengo que oirlo mucho porque me pierdo. Eso de hacer coros como un coro me resulta muy complicado pero, lo más importante, el engarce y la composición es espectacular.
Ya lo creo que lo voy a hacer.

Y estaba tan contento, tan a gusto, tan como en casa que voy y se me va la pinza, me olvido de mi papel y acompaño a Manu, el director, por alto.
Hombre, no salió mal pero un poco de respeto vendría bien. Yo a lo mio y los tecnicismos y filigranas… “pa los que saben”.

Hoy también hay ensayo. Para mi, como si fuera el último. A divertirme.

2 comments 7 Noviembre 2008

No sé si el tiempo pasa lento o rápido

Carnavalescamente hablando, las 23 horas del jueves es el inicio de la cuenta atrás que nos lleva al siguiente día de ensayo pero este tiempo pasa tan lento!!!

24 horas de un viernes, más 24 de un sábado, más 24 de un domingo, más 24 de un lunes, más 21 de un martes. Mucho tiempo.

Bueno, mucho tiempo para mi que acabo de empezar y que el ensayo se me pasa en un suspiro. Cuando todo termina me voy a casa triste, desanimado. Siempre parece poco.
Qué tendrá esto que dejas pasar el tiempo tan sólo para disfrutar de dos horas de magia.
Y el día de ensayo pasa lentííííííísimo… hasta las 4 de la tarde. A partir de ese momento tengo la sensación que no voy a llegar a la hora. Todo se precipita y siempre surgen imprevistos. Lo más gracioso es que son los mismos imprevistos de otros días pero hoy hay ensayo y parecen que vienen por fastidiar.

2 horas de ensayo. ¿te imaginas que me pierdo 10 minutos? ¡¡¡Un crimen!!!

… y llega el momento. Estamos todos. Y suenan los primeros acordes de Manu Bustamante. ¡ya estoy en Cadiz!
Ahora sólo debemos hacer caso al consejo de Thao: cierra los ojos, disfruta y canta. Canta a tu gente, siente lo que estás diciendo y pellizca el corazón del que escucha. Pero eso, querido amigo, es tan dificil!!!

«entra a tiempo»,«para en el sitio»,«el piano, que siempre se os olvida»,«los rabillos»,«entra a tiempo»…
Menos mal que Antonio tiene paciencia y que además te pega una clase que no te queda otra más que decir, “coño pues tiene razón”.

Ojalá algún día cante la mitad de como lo hacen los que están a mi lado.

Es miércoles y queda tanto tiempo para el jueves!!!

Add comment 5 Noviembre 2008

El bebé da su primer pasito

Hacía sólo cuatro días que mi mujer me acompañó a ver el ensayo. Y bien digo “ver” pues ya con ello me llenaba.
Y fue al final del ensayo cuando mi mujer dijo “me canta todas las canciones”. Vaya capote que me brindó mi niña!!!
Y Antonio, bueno como los hombres buenos, me espetó: “el martes prueba a ver cómo te sientes”.
Esas palabras que sonaron a magia ya las había oído muchas veces antes pero el despertador se encargaba de mostrar el truco. Sólo eran sueños.
Sin embargo esta vez fue verdad.
150 metros separaban el local de donde tenía aparcado el coche.
Estaba tan nervioso, fue tal subidón, que las manos se me congelaron.

12 kilómetros separaban el local de mi casa.
Y tan nervioso me puse, sin duda por la alegría, que en esos 12 kilómetros perdí la voz.
¡¡¡No lo podía creer!!!
Uno de los momentos más felices y me quedo mudo.

Medicina y gárgaras y aquello que no se solucionaba.
Ayer coincidí con Thao en el messenger y me tranquilizó. “Seguro que para ese día recobras la voz”.

Pues pasaron las horas y la voz volvió.

Y llegó el momento.
Al inicio del ensayo estuve calladito, sentado con las chicas y… llegó el momento.
Nunca pensé que en una distancia tan corta como eran los dos metros que separan las sillas de terraza donde siempre me senté y la primera línea de comparsistas la visión que yo tenía de una agrupación cambiara tanto.

Estaba un poco nervioso. Bueno, para qué lo voy a negar, iba cagao!!!.
Y empieza mi primer pasodoble.
Antonio me cubre con su voz. “Señores, con corazón, interpreten”.
Perfecto, a interpretar.
Comienza la música y la letra vino sola.
Todos se movían. Muecas, brazos y sentimiento pero, ¿que les pasa a mis brazos?.
Imposible moverlos. Nunca pensé que me pudieran pesar tanto. Y yo cantaba. Juro que cantaba, pero no era capaz de escuchar mi voz. ¿Estaba emitiendo algún sonido? lo mismo estaba emitiendo en hache intercalada porque entre que no me oía y lo que estaba sudando…
Tela de nervios.

Termina el pasodoble y sin entenderlo, terminan los nervios y empiezo a oírme.

Otro pasodoble y un cuplé y otro y otro más.

Ojala algún día aprensa a cantar. Mis compañeros seguro que me lo agradecerán.

Ayer este bebé dio su primer pasito.

Add comment 29 Octubre 2008

Aprendiendo a caminar

Sólo soy alguien que conoció el carnaval de modo accidental.
Este “accidente” me ha dejado secuelas imposibles de ocultar.
Dicen que soy un poco pesado con este tema.
Conozco gente que sólo habla de futbol, de la tele, de trabajo.
Escucharles porque si hablan, sea de lo que sea, es porque lo necesitan.
En mi caso necesito hablar de música al ritmo del 3 x 4, tararear estribillos, cantarle a una tierra que no conozco.

Hoy comienza mi andadura en este mundo de los blog.

Soy un típico seguidor del carnaval de Cadiz y de muchos otros sitios, amante de las comparsas pero que hasta ahora sólo conocía el carnaval representado en el teatro.
Pero esto es mucho más que unos amigos con guitarras, pitos, caja y bombo.
Hace unos 5 meses conocí a un grupo de personas genial, símplemente genial.
Getafe, municipio de Madrid. Y allí, en la Casa de Andalucía encontré la sede de La Comparsa de Getafe.
La dirige alguien al que hay que tratar de Don pues guarda entre sus manos un Antifaz de Oro, y además ha pisado las tablas del Gran Teatro Falla de Cadiz. Palabras mayores.
Antonio Torres.
Te enamora en la primera frase.
Él, con sus consejos a los integrantes de la comparsa, sus retoques, su calma, su arte, me está enseñando a caminar.
Una comparsa pisa las tablas del teatro y actua.
El trabajo de Antonio y de los integrantes de la comparsa durante meses, eso, ES CARNAVAL.

Add comment 28 Octubre 2008


 

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